La ley

«Palpita en todo caso el amor hacia una España consciente al fin del bagaje histórico y sentimental de los sefardíes. Se antoja justo que semejante reconocimiento se nutra de los oportunos recursos jurídicos para facilitar la condición de españoles a quienes se resistieron, celosa y prodigiosamente, a dejar de serlo.»

Preámbulo de la Ley 12/2015 en materia de concesión de la nacionalidad española a los sefardíes originarios de España.

El preámbulo de esta norma, que entró en vigor el pasado 1 de octubre del 2015, realiza un armonioso y emotivo repaso histórico de las relaciones entre España y los judíos, recordando los intentos por parte de distintos gobiernos españoles desde el siglo XIX hasta nuestros días de dotar a los sefardíes de la nacionalidad española.

La nueva ley de nacionalidad española para sefardíes pretende rellenar el vacío legal existente, concretando las circunstancias excepcionales por la que los sefardíes pueden optar a la nacionalidad española. Así, la norma determina legalmente los requisitos y condiciones a tener en cuenta para la justificación de la condición de sefardí y la vinculación con España, los dos extremos que todo interesado deberá acreditar oportunamente a fin de obtener la nacionalidad española.

Una de las novedades más destacadas de este proyecto es la exención de renunciar a la nacionalidad anterior, manteniéndose la doble nacionalidad para los sefardíes que obtuviesen la nacionalidad española.

Asimismo, se concreta de manera más o menos exhaustiva, qué documentos deberán aportarse durante el trámite, siendo los propios de cualquier procedimiento administrativo (certificado de nacimiento, de antecedentes penales y, en su caso, de matrimonio), y los de este procedimiento en concreto (en general, documentos que acrediten que el solicitante es sefardí y su vinculación con España).

En cuanto al procedimiento en sí, la solicitud se presentará a través de una plataforma electrónica habilitada a tal efecto aportando todos los documentos procedimentales y justificativos de la pretensión. Posteriormente a ello, el solicitante deberá comparecer personalmente ante un Notario español que levantará acta con todos los documentos probatorios que se aporten, expresando en dicha acta si resulta o no justificada la condición de sefardí alegada por el peticionario, remitiéndola a la Dirección General de los Registros y del Notariado (DGRN) que resolverá de manera motivada, declarando, en su caso, la estimación de la solicitud y la consiguiente concesión de la nacionalidad española.

Es importante recalcar que el interesado deberá superar dos pruebas: una de lengua española (que estarán exentos de hacer aquellos solicitantes nacionales de países donde el español sea lengua oficial) y otra de conocimientos socio-culturales sobre España.

Si bien es cierto que no se exige la intervención de un abogado en este tipo de procedimientos, qué duda cabe de la importancia de asesorarse adecuadamente y conocer al detalle la documentación obligatoria y opcional que se deberá presentar ante Notario y que luego se enviará a la DGRN, al objeto de lograr una resolución estimatoria de la solicitud.

Nosotros nos encargamos absolutamente de todo el asesoramiento jurídico y obtención de los documentos necesarios para hacer valer la condición de sefardí y la vinculación con España, así como del seguimiento del trámite hasta la notificación de la resolución favorable por la que se conceda la nacionalidad española.

Si estás interesado, ponte en contacto con nosotros sin compromiso.